-¿Por qué elegiste ese trabajo?
-Porque me pagan bien.
-Pero, ¿Por qué te gusta ese trabajo?
- Porque dan buenos beneficios.
-Mmmm, pero ¿Por qué te gusta trabajar ahí?
- Porque hay “buen ambiente”
Sin ningún tipo de evidencia empírica, me atrevo a decir por medio de mi intuición, que ésta es una respuesta típica de un ingeniero UC que está actualmente trabajando.
Resulta paradójico pensar que estos 3 elementos(remuneración, beneficios, ambiente) forman parte de los excedentes o de las externalidades positivas que tiene el trabajo, pero no cumplen la función primordial del trabajo en sí - darle sentido a la existencia y dignificar al hombre, o en este caso al ingeniero egresado UC.
Pareciera ser que en el mundo de hoy lo que se hace no tiene importancia con tal de tener buenos beneficios al final del día. En ese sentido me parece que una elección laboral no puede estar ponderada solamente por factores externos al trabajo mismo. La razón primera a la hora de optar por un puesto de trabajo debiese ser la respuesta a la valiente y difícil pregunta: ¿Es esto aquello que le da sentido a mi vida?. ¿Es el trabajo mismo aquello por lo que me levanto todos los días?. ¿Son esas memorias de cálculo, o ese código de programación, o esas fluctuaciones en la bolsa, o las ventas de CENCOSUD, aquello por lo que peleo día a día ?. Luego, uno debiese tratar de congeniar con aquellas cosas que también son importantes, como un ambiente adecuado de trabajo, una remuneración que me permita desarrollarme, etc.

Pienso que la decisión siempre es personal y la pregunta que he planteado tiene múltiples respuestas, incluso aquella que responde de manera casi mecánica un ingeniero recién recibido, como vimos en el ejemplo caricaturizado. Sin embargo no puedo dejar de decir que me gustaría ver mas ingenieros apasionados con su trabajo y con el sentido que éste podría tener para sus vidas, me gustaría ver a mas “ministros Golbornes”, que después de trabajar años en la empresa privada se da cuenta (en el sistema público, trabajando por los más necesitados)que el trabajo tiene un sentido y valor en sí mismo, mas allá del sueldo o las felicitaciones de los medios. Me gustaría ver a más ingenieros emprendedores de verdad, no de esos que quieren tener una empresa por el simple hecho de tenerla, no aquellos que quieren emprender pero les falta “sólo la idea”, porque eso es ambición no creatividad. La creatividad se ejerce cuando tiene un sentido para la sociedad, no por el simple capricho de tener algo propio.
Me gustaría, finalmente, que nos hagamos conscientes de lo privilegiados que somos los ingenieros, de lo capaces que somos, de lo inteligentes que somos, y a partir de esa honestidad hacernos la pregunta ¿Dónde me necesita la sociedad?.
….me gustaría ver más ingenieros felices de ser ingenieros las 24 horas el día.




